miércoles, 22 de febrero de 2017

DES-APEGOS


Siempre he acumulado recuerdos,cartas,fotografías,apuntes de universidad,colección de cerámicas de mis viajes,ropas etc.
pero de un tiempo a esta parte siento la necesidad de despojarme de todo ello.De mis numerosos libros,porque no veo que tenga mi amor a la lectura correspondencia en mis hijos,(no es cierta la frase de...lo que se ve se aprende)al menos en cuanto a la lectura.He empezado a tirar los que nunca me gustaron,he regalado alguno y voy sacando y tirando y guardando en la misma proporción. Aun no he tirado las cartas, las guardo todas y no las leo por miedo a lo que esconden.Conservo todas mis nóminas,aquella primera en la fábrica de Hero un Agosto de 1980.
Decidida a poner orden en el garaje ,aparecieron mi colección de revistas de labores del hogar de los años 80,tan olvidadas estaban que desconocía su existencia.Las he tirado sin pena porque sé que nadie las apreciara tras mi paso por esta tierra,el dinero que habré dejado en ellas.
A veces pienso que este deseo mio de ir tirando cosas es una manera de despedida,dejar vacío aquella parte de mi vida que sólo yo valoro.Ir despidiendo parte de mi vida pasada y no sé con qué fin porque no es para hacer sitio a cosas nuevas.
Mantengo mi costumbre de traerme un recuerdo de mis viajes,pero ya son simples miniaturas,mi colección de cerámicas la he dado por concluida.
Dice Walter Riso que el apego causa sufrimiento en el hombre,hasta ahora estas pequeñas colecciones me enriquecían y hacían sentir  bien,pero reconozco que cada hueco que gano me ensancha en mi sensación de vida.
No se si es una manera de decir adiós, o es hacer un sitio para lo nuevo que me reserva la vida,pero seguiré por la senda de soltar lastrecillos.
Tal vez la vida ya me ha mostrado todo lo que debía aprender  y reseteando y limpiando me este preparando para nuevos comienzos.Yo que acumulo los recuerdos de mi familia,el cuadro horribilis de la cabecera de cama de mi abuela,la jarra de agua,las tenazas de la lumbre de mi abuelo pastor,el candil de mi madre,veo con tristeza que todos mis pequeños tesoros no interesan a nadie y es una forma de pequeña venganza,no lo valoráis no poseereis mis recuerdos,claro que no se si puedo llamar venganza a algo sobre lo que nadie tiene interés.
Seguire diciendo a Adios





En el quicio de la puerta estaba, tan solo por verla llegar, la vio a lo lejos, altiva, segura.
Retrocedió por no poderla abrazar.Tan cerca y tan lejana, tan suya y de nadie.
Dudó, esperó  y no la pudo alcanzar.
Bajó, se acercó, se alejó ,se lleno de su silencio, demasiadas noches de no verla,abrazando sueños sin abrazos.
Deseó de nuevo " le rompiera el alma".Y volvió a desgarrarse las manos, alimentándose de humo.

Lo vio, esperó,se alejó, subió.Tan de ella todo aquello, él lo mantenía intacto,visiblemente grabado.
Afloraron las risas, los besos furtivos, la fellicidad.

Y la risa no era suya, los besos no le eran dados, calló, desapareció el espíritu desgarrado, continuó su camino  y habló el silencio
Aunque el silencio no era el verbo deseado.

viernes, 6 de enero de 2017

El anillo de la tia Juana y Madame Pompadour




Este anillo podría decirse que es de estilo Art Decó, del primer tercio del siglo XX, una sortija con piedra central de corte marquesa redondeada de un halo de diamantes sobre oro blanco,la piedra central diamante rosa, cuya forma tipo marquesa proviene de una leyenda sobre la favorita del rey sol,  con su forma quiso recrear la sonrisa de la marquesa de Pompadour.
¿Cómo un anillo de este tipo recayó en mi abuela Isidra?
Mi abuela era una mujer muy sencilla,de campo,que lucia unas arracadas doradas como todas las mujeres extremeñas de su época y aparte de esos zarcillos ,las únicas joyas que tenía guardadas eran el flan de los domingos y algún huevo kínder para sus bisnietos, el anillo de bodas que llevaba fue un regalo de su nuera Lola.

Rebuscando entre sus cosas, (algo natural en mí), encontré dos anillos uno más llamativo que otro y con un diseño antiguo, me lo puse y se lo enseñé dijo que se lo había dado su hermana, la tía Juana.
 La tía-abuela , era una señora viuda de guerra que pasó la vida sirviendo para alimentar a sus hijos, " como tantas madres de la posguerra española", mientras sus dos hijos quedaban al cuidado de mi abuela.
 Ya muy mayor,yo siempre la conocí así,le gustaba venir en verano al País Vasco a casa de su hermana,porque se estaba fresquito aquí vió por primera vez el mar junto a otra hermana Antonia, fue un momento enternecedor, llevarlas a la playa y ¡¡¡ no lo veían!!! ellas observaban una tierra muy plana, hubo que acercarlas al agua para que supieran que todo aquello tan intenso,era agua.
Eran dos ancianitas redondeadas muy graciosas, la tía Antonia y la tía Juana, con ese deje castúo y esa voz gutural que las hacia inigualables frente a mi abuela, más seca y enjuta.
El anillo no tuvo mayor importancia en mi mano  hasta que lo lleve a un joyero en Madrid,donde una amiga trabajaba en su casa de asistente, estaba sucio por dentro, no me cobró por su limpieza, pero me dijo él..."no sabes lo que llevas en la mano, sino no te lo pondrías".
 Hasta ese momento era un anillo raro para la época que llamaba la atención por eso en los años 80 no era atractivo su diseño para jovencitas de 20 años, yo lo llevaba porque era regalo de mi tía-abuela.
Orgullosa de mi sortija, lo conté en la familia y ahí fue donde destapé la caja de los truenos, como si fuera una cosa de importancia capital, incluso maridos de primas de mis padres (que mira que me pillan lejos), comenzaron hablar de mi anillo.
Cuando la tía Juana murió se reavivó el tema, ella tenía hija y nieta y debían conservarlo ellas, pero nadie me lo pidió personalmente. Mi tía se lo regaló a mi abuela, sus buenos motivos tendrían y yo lo herede de la mía, y mientras viva lo llevaré en la mano.
Cuando llama la atención y me preguntan por él,les relato su historia, una joya de más de 100 años que una señora rica de Madrid le regaló a su sirvienta por los servicios realizados, que la tia Juana se lo regaló a su hermana (mi abuela) por haber cuidado de sus hijos durante años y que mi merito fue ser una mezucona (que diría mi abuela) haberlo encontrado en un cajón y habérmelo puesto en el dedo.
Una vez que se lo preguntaron,ella salió del paso diciendo que ella no sabia nada ,aunque sé que la tia Juana tambien querría que lo llevara yo. 
Dicen que las personas siguen vivas mientras se las recuerde y ella sigue viva en mi relato
"Tía esta prendita no te olvida".

lunes, 2 de enero de 2017

Entrevistando al abuelo



Un documento para las futuras generaciones de redines , la calidad es baja pero la emotividad y el valor sentimental alto.Un bonito recuerdo del abuelo que valoraremos pasado el tiempo.Un gran hombre.

domingo, 1 de enero de 2017

Dylan,vouche contar cousas que os ollos non poden ver...


Querido Dylan,tenia aparcada desde mi visita al museo del aire y del espacio en Wasingthon DC,la figura de Anne Morrow Lindberg,ella escribió un libro " el regalo del Mar"cuyos fragmentos me vienen bien en este comienzo de año.Indagando parece que se usan para ceremonias civiles,nunca habia oído hablar de ella y de su importancia a la hora de rubricar los contratos matrimoniales.
Dylan escribe Anne..."Cuando tu amas a alguien,tu no lo amas todo el tiempo,exactamente del mismo modo,de momento a momento" dice que es inútil y mentira pretenderlo."Insistimos en la permanencia,en la duración,en la continuidad cuando la única posible tanto en la vida como en el amor,es el crecimiento ,en libertad pero compañeros en un mismo modelo.Que la única seguridad es no dominar,no poseer,no demandando y esperando.No mirar atrás nostálgicamente,ni hacia delante con temor,sino viviéndola y aceptándola como es ahora.Dice que deben ser islas rodeadas e interrumpidas por el mar,y continuamente visitadas y abandonadas por las mareas. 

Me escuchas ,pero no me entiendes Dylan,la verdad que no se si estoy de acuerdo con ella, porque la isla aunque cambia por las visitas del mar siempre queda quieta,y las embestidas a veces son bravias y otras veces corrientes internas horadan su interior,pueden hacerla más bella,si, pero...creo que me gusta más ser el mar...aunque ese mar tan inmenso sólo descansa cuando llega a su isla,sin embargo sabiendo que su descanso está en ella a veces acompañado de espuma tan sólo se acerca, la mira,sonríe y vuelve alejarse y, allí queda quieta la isla sin utilizar sus horedades para atraer su corriente. No sé si te estoy aburriendo amiguito  y es que... hay cosas querido amigo que sólo el corazón puede entender.

jueves, 22 de diciembre de 2016

Bye Bye 2016



Como ya intuía en mi despedida  del año pasado, este año ha sido bastante durillo, por eso no me apena que me abandone, y dejar en sus hojas tantos momentos malos , sabiamos que la operación de” la Purina”(mi madre)iba a ser complicada a vida o muerte por sus complicaciones, pero esta mujer incansable ha podido con una operación abierta de corazón , ha superado y ganado la batalla al virus Sarm ,ya dijo ella que no iba a poder con ella ese bichito, y tras dos intervenciones  y  dos meses de estancia en hospitales la llevamos a casita a recuperarse, y aún ha entrado otras dos veces en ellos para intentar estabilizarla. Mi madre no nos ha enseñado nada nuevo que no supiéramos de ella  ,pero nos sigue dando pautas de como enfrentar la vida y no darnos por vencidos.
Agosto nos trajo el cáncer de mi hermana, yo pensaba que era algo ajeno a mi familia ,pero justo la más pequeña de las fuerzarras ha abierto la veda, tras una operación y días de incertidumbre ha concluido su tratamiento con éxito total.
Tuve un percance con una alcantarilla que me llevó de cabeza al suelo y de mi paso por el hospital algo positivo,dejar las coca-colas (no tiene nada que ver, pero cualquier excusa es buena.
Las cosas bonitas han sido; mi vuelta a Venecia con mis amigas y el maravilloso viaje a New York con mi hijo. Creo que es el hombre de mi vida, con permiso de mi padre.
Como experiencia vital algo ha cambiado también este año, voy a echar el freno de mano en mis ansias altruistas, voy a intentar ser menos controladora y mantenerme quieta ante lo que yo creo son errores de los demás , y hacer más lo que a mí me apetece y decir NO a algunas personas q me son toxicas, no quiero estar siempre dispuesta a perder parte de mis deseos ,por cumplir los de los demás.

En el tren de la vida,he tenido la suerte que éste haya vuelto a pasar por la estación de partida, para volver a ver los paisajes que pase por alto.

martes, 29 de noviembre de 2016

Verano del 76


Hoy comentábamos en el trabajo nuestras lecturas de juventud.Yo, todos los viernes iba corriendo al quiosco de mi barrio para comprar la revista semanal Lily, allí semana tras semana devoraba las historias de Esther,su adorado Juanito y su amiga Rita.Creo que debía tener 12  años, e iba creciendo en la medida que lo hacía Esther.
Físicamente podía sentirme identificada aunque me faltaran pequitas y en aquella época la única referencia de chicos que tenía era un grupo de chavales del otro extremo del pueblo,los habíamos conocido durante el verano,pues teníamos un monte en común.Ellos eran los de Chonta (en aquellos años no existía la  tx) nosotras las de Urqui .
 Allí estabamos Mari,Inma,Amaya,Enma,AnaElena,en alguna ocasión Reme,dispuestas a disputar "nuestro monte" y nuestras chabolas de ramas de pinos.El lenguaje de comunicación era la destrucción de nuestras chabolas,aunque en aquel grupo de vándalos también había quien amablemente nos la reconstruía y dejaba unas flores en señal de buena voluntad.
Fue un verano maravilloso,comíamos y corríamos al monte a ver si los encontrábamos y cuando no aparecían bajábamos hasta sus dominios,para verlos y salir corriendo.Como no teníamos edad de ir a la playa solas,nos íbamos a una charca que denominamos " el Ferrol",no mediría mas de tres metros cuadrados y solo podíamos mojarnos el trasero si nos sentábamos,no importaba, eramos felices,aunque debiéramos compartir el agua con pequeños sapaburus(renacuajos)
Hablábamos a distancia con ellos jamás mas cerca de dos metros, y cuando se producía el acercamiento era para pelearnos y pegarnos. Llegó el invierno y sustituimos el monte por el cine Rialto ,donde los domingos veíamos dos sesiones seguidas, y allí nuestro interés era sentarnos cerca de ellos,y llegar a casa con algún chicle pegado en el pelo.
Como Esher, fuimos creciendo y alejándonos del monte,se cerró el cine y poco a poco dejamos de ver al Rubio,Conejo,Felisin,Dientes pochos,Aitor,Vivar,Tena y otros cuyo nombre ni motes recuerdo.