Cuando la fantasía abandona tus sueños, la razón produce monstruos en tu alma.Las palabras se apoderan de tu voz y caminan solas.Los pensamientos se esconden ante una marabunta de sonidos atropellados que se escapan entre los dedos. Para qué, hablar de sentimientos, mejor resguardarlos de saetas envenenados, ante tal grado de certezas y evidencias admitidas, sin grandes visos de demostración. Apesar de ello en un discurso elaborado, el macho alfa se erige en estandarte defensor de la verdad humana y divina, valedor de un principio fundamental, sin mas recorrido universal que el propio Yo cobarde y asesino merecedor de un mesías salvador, que le muestra una realidad de vida, entre nebuloso y onírico entretenimiento. Los propios sueños castradores emergen triunfantes y acusadores, se asoman a un precipicio emocional, donde el macho alfa estrella su caballo y deja su armadura indemne y reluciente, buscando en un presente continuo donde seguir la rueda del auto convencimiento de ser poseedor de la razón. Las vivencias intangibles asoman en la mente a partir de observaciones propias, llevadas por doña Hipótesis y don Supuesto alcanzan el país de doña Conjetura para predecir fenómenos alejados del reino de doña Realidad.Tras el alejamiento de la fantasía llega la muerte de los sueños y llega la vigilia cargada de frustración, llena de juicios y anhelos mal gestionados "Hay velas que lo alumbran todo, menos su propio candelabro"
uffff menos mal que tienes un blog pequeña Campanilla dice mi analista-
El viento de Otoño no trajo el olvido,la nueva estacion entró portando entre sus manos una flor. La mañana se llenó de risas,la duendecilla volvió a caminar sobre las hojas caidas,pero esta vez sus pisadas preceden al perdón y por fin,la paz. "Si obedeces todas las reglas,te pierdes toda la diversión "palabra de Katherine.
Íbamos cargadas de expectativas- ¿Quien no soñó de niña ser Sissi,y tener un príncipe como Francisco José ,correr por el palacio Schonbrunn con esos vaporosos vestidos?.Un sueño de niñez que al fin vería con mis propios ojos, lo malo de los sueños a veces es vivirlos. No existía tal príncipe,los austriacos son normalitos. Sissi no corría a ver a su príncipe,he sabido que al contrario, huía en otra dirección .Los palacios no tienen el brillo de sus películas,puede ser porque no tienen vida y mi pie dolorido se cansó de subir escaleras de mármol, El único principito que encontré,se ganaba la vida como músico callejero,enamorándonos con su violín y su"regresa a mi".
Los vestidos de Sissi no aparecieron por ningún lado y en las tiendas vienesas las austriacas solo pueden aspirar a aburridas colecciones de invierno. ¿ Y el Danubio azul?,se había convertido en verde oscuro o marrón grisáceo,había perdido el esplendor que contemplamos en Budapest, entiendo a Sissi cuando se escapaba a Hungría,huyendo de la melancolía vienesa. La famosa tarta Sacher,otro mito caído o comido; decidimos apostar por lo grande y esperamos durante media hora en la cafetería Demel ,para poder degustar la famosa tarta, el edificio parecía desvencijado,con sabor añejo pero sin glamour, pedimos 4 tartas diferentes,nada que ver con la repostería española. Menos mal que la noche anterior degustamos en el restaurante junto al hotel,un maravilloso coulant deliciosamente regado con cabernet sabignon, el sabor más dulce que me llevo de Viena. La mejor cena fue junto al hotel en la pizzeria Vía Toledo (un placer escuchar italiano)con simpáticas camareras italianas que nos informaron del" bar Manolo" ,con música latina , lleno de españoles, de donde eran asiduas. La ciudad es hermosa, fría ,distante, igual que sus habitantes,como excepción una amable señora vienesa nos ayudó a encontrar nuestro hotel, toda regla tiene una excepción que la confirma. El viaje comenzó mal,Yoli perdió la cartera con todo su dinero,el primer día olvidé mi móvil en un restaurante,tuve que volver a buscarlo y lo encontré. El palacio Belvedere nos mostró una de las joyas del arte moderno,con el beso, de Klint Nuestro hotel -más pensión que hotel, sencillo ,discreto y con unos colchones maravillosos, una vez situados hasta céntrico nos pareció,podíamos ir andando a los sitios turísticos, en la estación de Rahtaus y a tres de Karlosplatz. No soy de parques de atracciones y tampoco disfrute mucho de su parque Prater ni de su noria. Lo mejor de mi viaje a Viena ,la iglesia de San Carlos Borromeo, la iglesia de los dominicos cerca de la postagge ,volver a Bilbao y que Yoli recuperase todo su dinero en objetos perdidos del aeropuerto.Algo importante , que ya he estado y no tendré intenciones de volver.(nunca se sabe).