domingo, 15 de mayo de 2022
whatsapp de virgenes
Esta visita a Santa Marta en Cordoba me trajo recuerdos de un viejo whasapp que lei.
Estaban las vírgenes discutiendo sobre quien tenía más
seguidores.
La Virgen de Lourdes estaba un día de San Fernando muy
emocionada, cerca de 12 mil soldados de unos 40 países habían ido a saludarla.
-
La Pilarica dijo— yo tengo a toda la hispanidad.
Y al cuerpo de la Guardia Civil
La Lourdes ofendida por su menosprecio le decía.
—
No se para que quieres tanto cuerpo con lo
tapujo que eres.
—
Pequeña pero recatada, no como tú a exhibiéndote
a la intemperie.
La del Roció toda alterada les
dijo — dejar de pelearos y venir hermanas ayudarme que vienen miles por el
camino para tirarme la reja esta madrugada.
—Yo no puedo que estoy muy vieja
y no puedo cruzar los raíles a mi edad—dijo la Virgen de Atocha, la más mayor
de todas.
—No te quejes, unas tanto y otras
tan poco—dijo la Guadalupe a la Atocha—que ni un solo tren tengo para que
vengan mis fieles.
La Macarena con poca empatía y
algo de envidia les dijo— yo no puedo ir que tengo mañana prueba de chaquetilla
de oro y grana.
La Esperanza de Triana salto como
una fiera dirigiéndose a la Maca— Eso tu mucho vestirte de oro, y a llorar por
un torero, pero la que lleva el sofocón pintado en la cara por la muerte del hijo
soy yo.
La de Fátima dijo— yo de aquí no me
muevo que estoy hasta la corona de que en cuanto me ven me pregunten por el
tercer misterio.
—Dejadme dormir ,que me tenéis
negra— dijo la Montserrat
—Callaros dijo la Virgen de la
Paloma que no me dejáis levitar a gusto.
—Cállate tu que no tienes ni
imagen y te tienen que pasear hecha un cuadro. Dijeron todas a la vez.
—Paz que somos hermanas—dijo la
Covadonga que era más Santina
miércoles, 12 de enero de 2022
domingo, 19 de diciembre de 2021
domingo, 12 de diciembre de 2021
No hay amor sin admiración
Como una tiene la edad suficiente de mirar atrás y saber de esas cosas del querer, encuentro acertadísima la frase que se leía sobre una foto de Almudena Grandes. Ya hace tiempo que acuñe para mí esa frase, pasan los encandilamientos, pasa un día tras otro, vas a salto de mata hasta que caes en cuenta de que lo que realmente buscas es alguien a quien admirar día a día, que llene tus tiempos vacíos, de vivencias de historias, de compromiso. Encontrar esa persona no es algo fácil, pero debe ser recíproco ,tú también debes sentirte admirada por ella, lo cual hace muchísimo más complicado su hallazgo.
Por eso cuando lees historias como la de Almudena Grandes y su esposo y compañero de vida García Montero, sientes admiración por ellos, que lograron encontrar y darse cuenta de que tenían frente a la persona que le acompañaría de tu a tú por el camino de la vida.
Se consumen rápido los amores donde falta admiración y está bien que así sea para devolvernos cuanto antes al carril y a la carrera correctos.
Algunas muertes dejan lecciones de vida. Había muchas en la despedida de Almudena Grandes el pasado lunes en el cementerio civil de Madrid. Una de ellas —“No hay amor sin admiración”— estaba escrita sobre un bello retrato de la escritora, pero podía leerse también en el gesto de su marido, Luis García Montero, al besar y depositar sobre el féretro un libro de poemas de amor, Completamente viernes. Su forma de quererse, de admirarse, será para siempre un ejemplo de cómo manejar el asunto más importante que tendremos entre manos, la elección más trascendental de todas: sin conformarse, siendo muy, muy ambiciosos. Sabiendo que escoger a alguien mejor que nosotros nos hará mejores.
Imaginen el estímulo constante y la tranquilidad de envenenarse sabiendo que, cada vez, al llegar a casa, acertarán en el antídoto. Piensen lo poco que deben importar la mediocridad, lo vulgar y lo sucio al llegar a un hogar con olor a refugio; lo bajito que deben oírse las tonterías o los insultos cuando esperan grandes conversaciones; lo cómodo que debe ser, también, el silencio, la pausa y las caricias entre los que mejor se conocen. Supongan que están en una cena con mucha gente y entre el parloteo y las convenciones es la persona con la que llegaron y con la que se irán la que provoca las mayores carcajadas o la que pronuncia la única frase que se recordará de esa noche. Conciban una discusión solo para reconciliarse, para cerciorarse, de vez en cuando, de con quién quieren estar y a quién quieren volver.
Para que el fin del mundo te pille bailando, para que no se ponga la luna de miel, hay que ser valiente, incluso algo temerario. Conviene estar muy atento si aparece algo, para dejarlo crecer; creer en los grandes gestos con la fe de los fanáticos.
“Supongo que estar hundido es un modo de seguir enamorado y de empezar una nueva vida con el amor de siempre”, dijo él. La pérdida es muy reciente, pero García Montero ya sabe que el tiempo que tuvieron importará siempre mucho más que el que les quitaron. Que valdrá más el azar, la suerte de encontrarse y el coraje de atreverse que la desgracia de tener que despedirse demasiado pronto, y que dolerá menos perderla que la idea de no haberla tenido.
Se consumen rápido los amores donde falta eso, admiración, y está bien que así sea para devolvernos cuanto antes al carril y a la carrera correctos. No es seguro que ocurra, nunca ha podido garantizarse lo extraordinario, pero existe. Almudena y Luis son la prueba, para rojos y azules, creyentes y ateos, de que ese tipo de amor, esa forma de vida, fue y es posible. Gracias por recordárnoslo.
Natalia Junquera en el Pais
miércoles, 24 de noviembre de 2021
Sin tu todo anda mal
Que es más fuerte que yo, estar sin ti.
yo te necesito me haces falta amigo mio.
que sin ti todo anda mal....
Hay una leyenda oriental EL HILO ROJO del destino. La proxima noche de San Andres se cumplen creo que 43 años que tendi mi mano en busca del poseedor del meñice del otro lado del hilo rojo.
Ese hilo une a personas que desconocen su existencia y los ata ignorantes el resto de su vida, circunstancias y por años. Condicionara el devenir de los hechos,permaneciendo invisible incluso para los propios interesados.
Como el hilo bala,se mantiene tenso y resistente a pesar de las ataduras, del pasar de los años, de los malos entendidos de toda huida, de cegueras o incomprensiones incluso a merced del juego del destino, él seguira firme en su cometido.
Aqui nos encontramos despues de miles de partidas, de silencios y no es casualidad que los extremos tiendan a juntarse o cruzarse una y otra vez.
Soy amante de esa lazada, yo, ¿quien soy pobre pieza del destino para rebelarme contra su poder?


