Manolito, un día,
solo en casa viéndose,
registró un armario
y cogió un merengue. *
—Nadie ha de saberlo,
dijo, relamiéndose;
yo jamás he visto
que mamá los cuente.
Mas al poco rato,
la conciencia al nene *
con dolor agudo
debió remorderle,
pues, pensó, mamaíta
dice que en la frente
las acciones malas
escritas se leen.
Empezó a lavársela
con jabón, tan fuerte,
que al instante roja
hubo de ponérsele.
Llega mamá entonces
y prorrumpe al verle:
—¡Tú has hecho algo malo;
léolo en tu frente!—
Quedó mudo el niño,
descubierto al verse,
y pensó: «las faltas
se descubren siempre.»
Para en adelante
quiero resolverme;
niño he de ser bueno,
cueste lo que cueste*
Este libro siempre estuvo en casa de mi abuelo,y esta historia la contaba yo a mis hijos y sobrinos desde pequeños .Mi cuñado se tronchaba de risa oyéndomela contar con modulaciones y cambios de voz.
Tanta importancia tiene en mis hijos que cada vez que no querían confesar alguna travesura bajaban la frente o cuando yo quería que me dijeran la verdad ,les decia;enseñarme la frente.
A base de repetirles "en la frente las acciones malas, escritas se leen" no necesitaban decirme ;ama te lo juro o ama te lo prometo ,si querian que les creyera levantaban la cara para que yo viera en su frente que no mentían .
Tal sugestión tienen sobre ella que ahora ya son mayores y cuando me cuentan algo que no creo dicen MIRAME LA FRENTE SI QUIERES.y yo sé entonces que no me han mentido.
No se, sí a los que lean esta historia y tengan niños pequeños alrededor pueda servirles,pero en mi casa y con mis sobrinos ha sido una manera de hacerles ver que las mentiras siempre se ven y es que ..........
No hay falta que,
al fin no se descubra
al fin no se descubra

