sábado, 8 de marzo de 2008

MUJERES MALQUERIDAS

MUJERES MALQUERIDAS (Esfera de los Libros) Atadas a relaciones destructivas y sin futuro (Mariela Michelena) En este libro, su autora, analiza el como y el porqué nos aferramos a relaciones imposibles y destructivas, e intenta dar respuestas a incognitas tales como definir Mujer Malquerida, como se siente o como son sus relaciones... La psiconalista define así a una mujer malquerida: "Cuando hablamos de malqueridas hablamos de mujeres que padecen por un mal amor, no necesariamente de mujeres maltratadas fisicamente, sino de mujeres enzarzadas en relaciones imposibles, destructivas, que lloran por un amor perdido o sin futuro aunque pasen toda la vida enganchadas a ese llanto y a esa relación. Mujeres fieles a parejas intermitentes. Amores furtivos, prohibidos, clandestinos... Mujeres extraordinarias que se transforman en niñas enfermizas si un hombre no las llama. Mujeres encadenadas a una pena de amor, condenadas a ser la horma de cualquier zapato, o a instalarse debajo de cualquier zapato. Mujeres que no se cansan de escuchar: "No quiero compromisos". Mujeres que son fuertes ante todos los retos de la vida, brillantes para resolver sus tareas, para enfrentarse a cualquier desafío, valientes para todo, excepto para resguardarse de ese hombre que las quiere mal. Dispuestas a esperar y a esperar y a esperar. Engañadas, traicionadas, malqueridas..." - ¿Por qué empeñarse en una relación así? - La elección de pareja no es cosa del azar, es un reencuentro con algún personaje de tu historia infantil olvidada pero que se repite. ¿Recuerda el cuento de la Ratita Presumida? - De todos los pretendientes elige al peor. - Al gato, al único que seguro que se la va a comer. Elige al que cumple con un programa secreto que tiene que ver con la historia infantil oculta. - La señal de alarma es la repetición, porque todos hemos pasado por un mal amor, pero cuando sólo se eligen gatos, ojo. Porque a la margarita le hacemos preguntas equivocadas. No se trata de ¿me quiere?, ¿no me quiere?, sino de ¿me quiere como yo quiero que me quieran?, ¿me quiere a mí?, ¿me compensa esta relación?, ¿me hace feliz? Porque con la frase lapidaria de "es que yo le quiero" somos capaces de atravesar situaciones infernales. - cuatro pecados capitales: - La sumisión, cuando dejamos de ser nosotros mismos en la vida cotidiana y aceptamos el deseo del otro como el propio deseo: dejas de frecuentar a tus amigos porque a él no le gustan, te vestías de tal manera y ya no lo haces... Acabas perdiéndote a ti mismo. - La intermitencia: parejas que viven en un parque de atracciones, rompen y reanudan la relación una y otra vez. Los reencuentros son fantásticos, adrenalina pura. - El efecto pausa: Pasan una noche fantástica, luego él desaparece y la vida de ella se detiene. Reaparece y todo vuelve a ser fantástico. La excitación que produce el reencuentro es lo que engancha. Porque hay una cosa importante: las malqueridas no son tontas. El miedo a ser abandonada o a quedarse sola es el peor, prefiere apostar una y otra vez por "él va a cambiar". Por ejemplo, las mujeres que tienen relación con hombres casados que prometen que se van a separar en cuestión de meses, y no. - La adicción: una mujer adicta a un hombre le da igual que él lleve un cartel en la frente que diga "soy perjudicial para tu salud", no puede prescindir de él. Hay que decir que no a tomar un café con él, igual que el alcohólico debe decir no a una inofensiva cerveza. - La impostura. - Se trata del cuento de la Cenicienta, esa mujer cuya pareja está continuamente poniéndola a prueba a ver si encaja o no con el zapato que tiene en su cabeza: "Deberías adelgazar un poquito, leer un poco más...". - Como la carcoma. - La parte más patética de la impostura es cuando la madrastra le dice a una de sus hijas que se corte los dedos de los pies para entrar en el zapatito, y ella va y se los corta. Hay mujeres brillantes, extraordinarias, que están con un hombre que no las merece. A veces pensamos que porque nos quiere estamos obligadas a perdonarlo todo. - Hay una predisposición femenina al amor incondicional. Cuando un bebé nace, alguien tiene que estar dispuesto a olvidarse de sí mismo. La mujer tiene esa disposición y a menudo transforma a su pareja en un bebé bigotudo. - "Mi soledad no es completa, me hace falta un hombre". - A veces estamos mucho más solas con un hombre que sin un hombre, y es la soledad más triste. Pero cuando una mujer dice: "Yo estoy dispuesta a tolerar", de alguna manera se pone una capita de supermujer que la enaltece, y resulta difícil luchar contra eso. - una mujer malquerida no es que no tenga autoestima, es que la tiene trastocada: cree que puede hacer más de lo que realmente puede hacer, que puede soportar más sufrimiento y perdonar más. Se trata de desentrañar y pasar página, ser libre de la historia infantil y poder decir: "Me vas a querer como soy o no me vas a querer".

4 comentarios:

La Cibeles dijo...

Tengo inventado un test de calidad sencillito: Si un hombre que te quiere te hace sentir como una reina, si una mujer que te quiere te hace sentir como un sultán...fuera de eso, estamos hablando de otras cosas...

;-)

Anónimo dijo...

gracias me aydo mucho tu enlaze me ayudo a tomar mucghas desiciones

ALHAMA dijo...

Gracias a ti por leerlo,ojala sirva a muchas mujeres que se niegan a salir de una relación toxica,sin saber que existe una vida mejor

Fernan dijo...

Es un libro estupendo, en cuanto lo leí me dieron ganas de releerlo y encontrar nuevos detalles. En este enlace escribí una revisión personal sobre el libro y lo que me transmitió su lectura.

http://www.fernan.com.es/2009/12/02/mujeres-malqueridas-de-mariela-michelena/