
Os presento a Florentino.
Ringggggggg
- Dime
- Mamá una niña me ha hecho un regalo. No se si te va a gustar
- A mi no me tiene que gustar, si el regalo es para ti .
Cuando llegué a casa encontré una jaula con rueda incluida y por supuesto rata china también(hamster). Entonces entendí la frasecita.
Allí estaba Florentino chiquito y dormidito y asi entro a formar parte de la familia.
Recuerdo la canción infantil de fantasmas a Gogó y como entonces parecia impensable que a mi me gustase un raton.
Soy la niña siglo XX, tengo ganas de jugar,
no me asustan los fantasmas ni en las cosas de asustar.
Una noche que se fueron mis papás a divertir
vi salir de un agujero, un ratoncito feliz.
Lo metí en la cama, le di el biberón
y al llegar mis padres ¡ay la que se armó! (Bis)
Deja ya ese ratoncito que tal vez pudiera ser
una bruja disfrazada con muchísimo poder.
Soy valiente, no me asustan los fantasmas a gogó,
ni las brujas, ni los ogros, porque tengo a mi ratón.
De las brujas de los cuentos que me cuenta mi papá
yo me río muy contenta no asustándome jamás.
Porque tengo una escopeta, alegría y buen humor,
sé rezar y tengo amigas y un ratón muy juguetón.
Aquí a mi lado tengo a mi ratón, dormilon al que fastidio a veces despertandolo por verlo comer o beber agua y que nos ensimisma como da vueltas en su rueda desenfrenado rara rarara….
Había oído hablar de los efectos positivos de tener un animal en casa, y debo decir que este trocito de rata me emociona cuando lo llamo ,me huele y come de pie agarrando con sus dos manitas lo que yo le doy, dulces (es muy goloso),fruta ,no le gusta el queso ,le encanta las pipas y si se las pelo las toma de mis dedos sin morderme.
Numerosos estudios han demostrado, por ejemplo, que cuando los acariciamos la tensión arterial se reduce, además de producir efectos relajantes en nuestro organismo. Y es que, sin duda, ellos son un verdadero antídoto contra el estrés y una fuente inagotable de amor y compañía.
Y debe ser cierto porque yo me siento bien cuando le acaricio el lomito y ya nunca estoy sola en casa, porque de vez en cuando aparece para dar su paseo nocturno ,para comer o beber y me mira con esas bolitas negras que tiene por ojos y me hace reir cuando lo veo encaramarse por la jaula.
Aunque el momento mas tierno fue ver a mi hijo limpiarle el culito con una toallita a Florentino porque este parecía nervioso al habérselo llenado de jabón, como si fuera un bebe lo agarro de forma que se le separaron las patitas, lo limpió y secó.Ya por disfrutar de ese instante merece la pena mi ratón.
Soy valiente, no me asustan los fantasmas a gogó,
ni las brujas, ni los ogros, porque tengo a mi ratón